domingo, 11 de octubre de 2009

Terradets. Pared de las Bagasses



Salimos a las 9 de la mañana de Zaragoza, en poco más de dos horas estamos frente a un trozo de butifarra con pan tumaka en el hotel del pantano. Por el camino las paredes no dejan de aparecer: Muelas del Dom, Roca Regina...La idea es que Javi Serrano y yo escalemos la Joan Freixenet mientras que Joaquín y Javi Plaza escalan la vía del Alba.

Comienzo yo a escalar nuestra vía, un largo fácil (V) con el primer seguro un poco alto. El segundo largo (6b), el más difícil de la vía, lo hace Javi. Se trata de una placa muy lisa, con una sección de unos 18 metros muy fina. Afortunadamente los seguros están cerca. Cuando llegamos a la reunión nos toca esperar. El siguiente largo, tiene una parte común con la vía Smoking. Una cordada está terminando de llegar a una reunión que tenemos que chapar y otra está abandonando en el siguiente largo. Estamos casi media hora esperando y decidimos abandonar. Solo ha salido el primero de la cordada de al lado mientras los otros esperan a rapelar.

Vamos un poco más a la izquierda en busca de una nueva vía. Javi dice que estas se hacen más rápido, son las 3 de la tarde. Como no encontrábamos ninguna de las que buscábamos nos metemos en busca de una placa que tiene buena pinta.

L1: En esta ocasión comienza a escalar Javi, en un largo estamos en el comienzo de la placa sin muchas dificultades.

L2: Este largo es excepcional, placa con muchas fisuras horizontales y muy bien protegido, de al menos 40 metros. En la reunión pone 'cha'.

L3: Largo de placa, no tan lisa como el anterior aunque con algún paso más fino. Al igual que el anterior, muy largo y bien protegido. Nos sitúa a unos 10 metros de un techo.

L4: Creemos que vamos a bordear el techo por la derecha, pero los paraboles lo atraviesan por el centro. Ya no tenemos dudas, estamos en la vía Cha cha cha. Afortunadamente el largo esta muy 'parabolizado', tirando de las chapas paso el techo y la placa posterior. El largo es larguísimo, necesito ir recuperando chapas para terminar de montarlo.

L5: Aunque no es difícil, este largo es más expuesto. Javi coloca un 'amigo' antes de llegar a la primera chapa, que queda bastante lejos. Más tarde laza una sabina y sube por una canal, con una chapa, hasta la Falsa Feixa. Aquí concluye nuestra vía.

Efectivamente se sube bastante rápido, nosotros tardamos 2:20'. Esta pared y toda la zona son impresionantes. Las vías que suben hasta la cima llegan a los 500 metros, espero volver pronto.

lunes, 5 de octubre de 2009

Cresta de Llosas


Después de mucho tiempo sin hacer nada juntos, por fin, puedo quedar con Chamarro para subir al pirineo. Paso a buscarle por la estación, viene de Madrid, y nos vamos a Benasque. La intención es hacer la Cresta de Llosas, aunque tenemos dudas de si ya habrá algo de nieve. Nuestro plan b es la Cresta del Medio.

Subimos al Ibón Inferior de Coronas y comprobamos que la arista está limpia. Dormimos en un 'romántico' vivac debajo de las estrellas. Primero arropo yo a Jesús con mi plumas, luego me ayuda él a mi con la cremallera de mi saco, que es para zurdos. El despertador suena a las 6:00, me duele mucho la cabeza, desayuno y tengo ganas de vomitar. Todo apunta a que no subimos. Sin embargo, un chico que pasa junto a nosotros me da una pastilla azul, garantizándome que no es Viagra, que me hace buen efecto. Arrancamos hacia la cresta y poco a poco me voy encontrando mejor.

El primer pico es la Aguja Argarot (3.035 m.), se sube a él sin apenas dificultad. Remontamos la pedrera hasta la Brecha Inferior de Llosas, aquí alcanzamos la cresta cruzándonos a la vertiente de Llosas. Progresando por fáciles bloques se alcanza primero una cota secundaria y a continuación la cima. En esta cumbre conocemos a Roberto, que también va a hacer la cresta, y decidimos continuar juntos. Hasta la siguiente brecha se baja destrepando.

La subida a la Aguja Tchihatcheff (3.052 m) tiene las mayores dificultades de la vía. Hay dos opciones, o subir por un paso desplomado (IV), o realizar un flanqueo por la vertiente de coronas. En ambos casos se escala después una placa fisurada (III) y una corta chimenea. Nosotros, haciendo caso a la guía (a Capdevila hay que respetarlo) optamos por el flanqueo. No es una buena opción, la roca es muy mala y el paso no parecía difícil. Con el tiempo que cuesta no arrancar todo, con riesgo de caída, se puede echar el largo, que además, es mucho más elegante. La bajada de esta aguja es un rapel de 40 metros. Nosotros rapelamos unos pocos metros más para parar en un sitio más cómodo y luego subir a la brecha.

Para subir a la Aguja Franqueville (3.065 m) hay que descender un par de metros por la vertiente de Llosas, para después, trepando por terreno fácil unos 10 minutos, llegar a la cumbre. A partir de aquí, unos 30 minutos de cresta, a veces aérea, plagada de bloques y con muy buena roca. Divertido itinerario que conduce a la Brecha Superior de Llosas, que se alcanza con un corto rapel (18 m).

Evitamos un par de resaltes por la vertiente de Llosas para después subir por una canal a la arista. Llegamos a un muro, en la primera parte de éste hay una chimenea, que posiblemente sea IV, pero como es corta y no tiene patio no hace falta atarse. Después continuamos por una cornisa hacia la izquierda para llegar a una canal con mala roca que nosotros encontramos con nieve, obligándonos a subir con cuidado. Continuamos un buen rato por bloques, con algún tramo más vertical, y llegamos a la cima de la Aguja Escudier (3.315 m)

Para llegar a la cercana Aguja Daviu (3.350 m.) evitamos dos cotas por la derecha y subimos sin ninguna dificultad a la cumbre. Desde aquí vemos que ya está formada la Canal de Estasen y que una cordada ya ha sacado los piolos el primer fin de semana de octubre.

La cima del Aneto (3.404 m) está ya próxima y llena de gente. Es el momento del bocadillo y de iniciar el descenso.


En resumen, una vía impresionante que da para pasar todo el día, nosotros tardamos casi 6 horas desde el Ibón inferior hasta la cima del Aneto. A excepción del flanqueo, la roca hasta la Brecha Superior es buena, con tramos muy estéticos. La segunda parte tiene el encanto de subir al Aneto por una bonita cresta. La vía no es difícil, nosotros solo echamos el largo de la placa en el Tchihatcheff y no es necesario, no pusimos ningún seguro. El resto de fotos podéis verlas pinchando aqui


martes, 29 de septiembre de 2009

Estrechos del Gorgonchón

El miércoles 23, ru y yo fuimos a pasar la mañana en los Estrechos del Gorgonchón, barranco aguas abajo del cañón del Formiga.

Salimos sin prisa de Zaragoza, ya que la actividad es corta. Tanto en el parking como un poco más abajo hay letreros avisando del peligro de la segunda cascada y de la prohibición, justificada, de entrar grupos de más de cuatro personas. Una vez allí en 10 ó 15 minutos de aproximación nos metemos en el barranco. Sin duda, el nombre esta bien puesto. Es muy, muy estrecho. Es necesario ir en oposición
casi todo el barranco, no cabiendo de frente en numerosos pasos. Entramos destrepando el primer resalte en oposición, dejándonos caer a la poza y con cuidado que resbala un poquito. Seguimos por pasillos inundados hasta el primer rapel, bajamos en oposición pero con la cuerda pasada por el ocho. Pronto llegamos al pasamanos, que encontramos montado y en buen estado. Rapelamos desde el final de este. El agujero oculto no se ve desde el inicio del rapel, lo que lo hace especialmente peligroso, ya que desde arriba todo apunta a que lo correcto sería realizar simplemente un rapel ajustado yendo con los pies en oposición.

Afortunadamente, en las guías y en el acceso, esta muy señalizado. De otro modo, un fallo allí podría tener consecuencias desagradables. Rapelamos hasta el tronco empotrado, a partir de aquí aún estrecha más el barranco, no debe tener más de 50 cm de ancho. En el caos pasamos por el medio y en el sifón por debajo. En total unos 45 minutos de descenso.

Barranco imprescindible en el que hay que saber valorar sus riesgos y entrar en grupos pequeños, recordar la prohibición, porque es estrechísimo. A programar sin duda.

Para terminar la jornada nos fuimos al Formiga, pero eso os lo contará rubén con radiografía de pierna incluida y explicándonos que tal es eso de volar en helicóptero.

Un abrazo.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Recuerdos



Me manda un correo un tal Jesús Malón, que se ha ido a hacer las Américas, pidiéndome que publique una entrada sobre una salida que hicimos allá por el mes de mayo, a la Norte del Perdido. Yo, consciente de que estamos en agosto, le digo que esto se trata de compartir las cosas nuevas que vamos haciendo y no de colgar en pleno verano una vía de invierno. Ya volverá a nevar. Pero el insiste "Bueno, ve metiendo aventuras en nuestro brokeback particular. Incluso lo del perdido! joder,q me hace ilusión, q es la mejor invernal de mi vida! Empieza tu y me reenvías el texto por si me acuerdo de algún detalle mas. Además hay fotos!".

No os voy a meter mucha chapa con esta ascensión. Salimos de la zona de acampada cercana al parador pasadas las 4:00 am, paseito hasta el Balcón de Pineta y al tajo.

Del primer corredor salimos por la derecha para darle un poquito al hielo de los seracs. En el segundo, encontramos algún paso en mixto porque corría mucha agua.


El resto de fotos a las que se refiere Ramone las podéis ver en:

Y puestos a abrir el baúl de los recuerdos, creo que las siguientes imágenes no tienen precio:


Esta es nuestro primer día en Morata.



Coronando el rocódromo.


Camino de Estanes, por el Valle de Los Sarrios.


Por Benasque, después de nuestra primera ascensión al Aneto.

Si queréis ver momentos aún más humillantes de nuestra adolescencia, pinchar aquí:

martes, 15 de septiembre de 2009

Arista de los Trois Consellers-Pic de Neouvielle

Ahí va mi Brokeback-debut.
Buen debut: la Arista de los Tres Consellers al Pic de Neouvielle. Eso sí, al segundo intento pues los problemas asmáticos (voy a evitar polémicas) de un tal Enrique Royo nos hicieron batir en retirada, un par de semanas antes, a los…¿tal vez diez minutos del inicio? Tres horas de coche…ejem. Pero a la segunda fue la vencida que ya valía de mariconadas (¡brokebackpirineos!).

Nos plantamos en el Lac de Cap Long a eso de las 22:00, q habíamos tenido día riglero; rápido a dormir. Primer despertador a las 6:30, nada. Segundo a las 6:45, tampoco. Tercero a las 7:00, dudas…pero sí. Así que antes de las 8:00 nos ponemos a andar, con peso pero no tanto. Al poco suena otra alarma: sonidos de guerra en mis tripas, me voy por la patilla. No problem, pintura rupestre y palante.

La aproximación es sencilla, por sendero evidente que rodea el lago y gana altura poco a poco; al final se ha de rodear un helero trepando y destrepando fácil la roca adyacente o bien, si la temporada está avanzada, por el interior de la misma rimaya. En menos de dos horas llegamos a la Brecha del Neouvielle, inicio de la arista.
Me lanzo yo primero que parece fácil, con calorcito y con la única estrategia de apurar al máximo cada largo. Trepada sencilla, por muy buen granito y de momento poco aérea protegiendo siempre con cintas planas en bloques de los de confiar. Vamos turnando hasta que en el cuarto largo llegamos al “diedro”, toca disfrutar. Lo hace Kike, sin problemas, no hay que apretar en exceso y además esta sobreprotegido con un clavo al inicio, un friend perdido casi seguido y otro clavo al salir. El ambiente a ambos lados, arriba, abajo es acojonante. Flechazo.

Seguimos hacia arriba trepando sin demasiada exigencia pero cada vez con mayor patio. El 7º largo vuelve a tener emoción…¡y me toca a mí!. Plaquita inicial de unos diez metros con fisuras verticales pequeñas pero perfectas, fácil. ¡Viva el granito!. Un largo más, que se puede hacer a ensamble y llegamos arriba. Cima con forma de grada mirando a la arista por la que llegamos. Coño, si no cabe un alma. Casi nos hacen la ola. Es lo que tenemos los domingueros, vemos gente con cuerda y hierros y los confundimos rápidamente con un Messner o un Bonatti.

A comer un poco y para abajo, que queda tomate. Bajada larga, primero con nieve para deslizar y luego bloques, infinitos bloques. Hay que buscar el Pas du Gat para cruzar a nuestro valle, lo creemos ver pero no. Más bloques. Cuando ya sí estamos en nuestra vertiente, cortadito inesperado, con reunión para rapelar pero sin cuerda suficiente (o eso pareció), así que tocó recular. Un poco más de sudor y ¡cerveza fresca!. Terraza a pie de carretera, a 2.100 m. Bien sur, c´est la France!

En resumen, no llega a 2 horas de aproximación, 3 de increíble escalada (IV+ ó V-, me quedo con IV+) y otras 2 de larga bajada. Sin duda recomendable, dicen que de lo mejor del Pirineo para nuestra modesto nivel.
Y tan contento que me voy para la Américas. Aún puedo ver el perfil de la arista, sentados en la terraza, brindando con una buena cerveza con un buen amigo.





Enrique Royo y Jesús Ramón Malón. 26 de julio de 2009.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Bitet inferior


Después de acercarnos a la hidroeléctrica para comprobar que no va a ver suelta (no sabemos seguro si lo avisan) y de comprobar que la barrera esta levantada (corren rumores de que la bajan cuando sueltan) decidimos meternos en el barranco. Entre el parquing y la pista debe haber unos 15 coches.

Hacemos el primer rapel por el cauce, un corto resalte con bastante agua que no da problemas. Desde la mitad hay un pequeño tobogán (3 m.). Pequeño sobre todo si lo comprobamos con lo que viene. Después de una poza hay una cascada de 15 metros, muy vertical. En nuestra reseña figura como 'R/t? 15m'. ¿Un tobogán aquí? Se les ha ido la pinza. En este sitio conocemos a Joseba, Iker y Oscar, con los que continuamos el resto del barranco. Joseba se acababa de tirar por el tobogán y no parece que le duela nada. Así que nos animanos y nos tiramos también nosotros. El resultado podéis verlo en este vídeo, solo por esto merece la pena el barranco. Pero, afortunadamente, hay más.


Continuamos el barranco y nos vamos encontrando numerosos saltos, hasta que llegamos a un rapel de 14 m. con un pasamamos, a la derecha del cauce. Rapelando hasta la mitad desde el inicio del pasamanos, hay una cuerda puesta, se accede a otro divertido tobogán.





Tras unos resaltes y un par de rapeles llegamos a los oscuros. Un impresionante rapel de 30 m. (puede que un par más desde el centro del pasamanos, por donde nosotros bajamos), con un pequeño volado, nos introduce en una gorga oscura, amplia en la base pero cerrada por arriba: este debe ser el camino al centro de la tierra.

A partir de aquí el barranco es cada vez más abierto, muchos resaltes, muchos troncos y algún rapel. En el penúltimo resalte sucede la tragedia, al abrir el bidón para sacar la cámara, nuestros nuevos amigos, lanzan la llave de su coche al fondo del rió. No llevamos gafas de nadar pero tenemos suerte. Cubre unos 3 metros como mucho, me quito la chaqueta para flotar menos y veo las llaves brillar en el fondo. Para salir del barranco solo nos falta el tronco-tobogán. Un resalte con dos troncos. Lo más sencillo, y divertido, es deslizarse por el tronco de la derecha.

Barranco muy recomendable, aunque es necesario tener un poco de experiencia antes de meterse. Dos veces al mes sueltan agua de una presa rió arriba. Dicen que lo avisan con un cartel en la puerta de la central que hay un km. más abajo y que cierran la barrera de la pista. Hay que comprobarlo siempre. La suelta no es progresiva y hay varios sitios donde si te pilla no te escapas. Nosotros lo encontramos muy bien de agua, a pesar de que el cauce estaba por debajo del medidor que hay al inicio.

Podéis encontrar más fotos y videos aquí: http://picasaweb.google.es/enriqueroyo/BITET#

Actividad realizada por Rubén y Kike. Junto con Joseba, Iker y Oscar, a los que debemos estas fotos y vídeos. Esperamos hacer más barrancos con vosotros.


sábado, 5 de septiembre de 2009

Barranco de Lapazosa

Al margen de un par de tardes "morateras", la actividad de esta semana han sido varios barrancos.


El viernes, Melchor y yo, fuimos a hacer el barranco de Lapazosa. Dejamos el coche en San Nicolás de Bujaruelo, junto al refugio. Después de 30 minutos de aproximación entramos en el cauce. El barranco tiene dos partes muy diferentes separadas por una zona abierta con bloques.


La primera parte es bastante engorgada, con numerosos resaltes. Algunos de ellos se pueden saltar, pero es necesario comprobarlos porque hay bastantes bloques. El primero de ellos es un divertido tobogán (en la guía pone 12 m, aunque parece menos). En el final de la zona abierta hay un corto rapel que nos deposita en la Gran Rampa. Consiste en una cascada tumbada de unos 70 m. con una instalación intermedia en una cómoda cornisa. Detrás de la poza de esta cascada hay un rapel de 30 m, unos bloques y con un corto rapel terminamos el barranco.





El resultado es un descenso variado y entretenido, aunque la primera parte resbala bastante. Estaba muy bien de caudal, todo el rato a remojo pero el agua no hace ningún movimiento peligroso.

El domingo por la mañana, rubén y yo, hicimos la Garganta de los Navarros y por la tarde el Palomeras del Flumen, pero eso os lo contará el ru.